Hogar, dulce hogar

Dicen que tu hogar está allá donde está tu corazón, siempre digo que no se dónde está mi hogar, quizá no lo tenga.

Normalmente paso poco tiempo en casa. Entre semana estoy todo el día en Valencia, y en finde intento escaparme.

He tenido un fin de semana muy bueno. En España el viernes fue fiesta, así que he aprovechado para irme a unos 200km de mi casa. Allí tengo familia a la que apenas veo. Pasé mucho tiempo con mi primo y con mi sobrina, a la que apenas conozco.

Tenía ganas de volver a casa, en mal momento lo desee. Ha sido volver a casa e irse todo a la mierda.

El lunes fue un día normalito, pero ayer y hoy me he quedado en casa. Mala elección.

Ayer tuve una fuerte discusión con mi hermana, por lo mismo que siempre. Me siento hija única. (Quizá algún día hable de ello).

Hoy mi hermana ha tenido un mal día y ha venido a mi casa a consolarse. Yo al principio no quería consolarle, ya que estaba muy cabreada con ella. Mi padre ha ido inmediatamente (cosa rara en el). Yo mientras escuchaba a la distancia. Mi padre ha venido a pedirme que fuera con ella. Al final he cedido. He ido con ella, la he escuchado, la he abrazado y nos hemos tirado juntas al sofá a mirar la tele. Seguía enfadada con ella, pero me necesitaba.

Por la tarde he tenido fisio. Siempre que vuelvo del fisio o de algún médico vuelvo mal. Vuelvo triste y frustrada. Nunca hay buenas noticias.

Con solo 24 años, tengo ciática. Fuertes dolores de lumbares y de piernas. Sin el fisio no puedo ni caminar. Voy una vez al mes y me cuesta sólo 20€.

Cuando me he juntado más tarde con mi familia, me he acercado muy preocupada. Necesitaba contárselo a ellos y ser consolada. Sentir que les importo.

¿Qué ha pasado entonces? (Esto no le gustará leerlo a ciertas personas). Mi madre ha estado gritándome durante media hora, según ella por “derrochar” el dinero en el fisio. Para ella ahorrarse 20€ al mes, es más importante que yo pueda caminar, que yo pueda tener una calidad de vida.

Ella siempre me dice que me apoya con mi enfermedad. Pero cuando necesito que me apoye, no está a mi lado. No solo no me anima, sino que me pisotea por el suelo.

He estado una hora llorando en mi habitación. Adivinad quien ha sido el único de la familia en venir: Yuko, mi perro.

Hace tiempo que siento que es el único de la familia que me quiere.

Tengo una enfermedad crónica, con dolor, mareos…pero a mi familia no le parece bien que tenga un tratamiento que me permita caminar.

Mejor no os digo las palabras que me he cruzado con los tres.

Con mi hermana, por resumir: está de acuerdo con mi madre. Dice que si tengo dinero para comprarme ropa, tengo dinero para pagarme yo el fisio. Lo que no entiende es que en un año he engordado 22kg y no me cabe nada. Ella con 26 años, se ha ido de casa. Pero oye, ¡que no se independiza! La mantienen entre mis padres y su novio. Qué la mantenga el novio…es decisión suya. Pero…¿Está mal que a mí me paguen 20€ al mes por el fisio…y está bien que a ella le mantengan cuando ya se ha ido de casa? Ella, por supuesto, no se gasta un céntimo en ropa, porque se la compra su novio.

En este mundo señores, está mal pagarle el tratamiento de fibromialgia a tu hija. Pero está genial ser una mantenida.

Mi padre, por supuesto, me pide que anime a mi hermana cuando está mal. Pero me ve llorar y ni se inmuta. Gracias Papá, que el karma te lo pague.

#Mebajodelavida

Pd: quién te quiere, te cuida

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¿Dónde está el límite?

Llevo tiempo dándole vueltas a algo. Esto no tiene nada que ver con la fibromialgia, pero si con mi vida.

Ya he contado que soy vegetariana. Existen definiciones incorrectas de los conceptos “vegetariana” y “vegana”. Algunas personas dicen que ser vegetariana es no comer pescado ni carne, pero si lácteos, huevos y miel. Otras personas dicen que ser vegetariana es no comer nada animal, ni carne ni pescado ni sus derivados. ¿Qué es entonces ser vegano? Ser vegano es un estilo de vida, ya que no hace referencia solo a la alimentación. Se basa en no vestir pieles, no comprar productos testados en animales, no comprar nada que indirectamente hiera a los animales. También es no contribuir al ocio que use animales, como por ejemplo no ir al circo ni al zoo.

¿Qué soy yo entonces? Yo no cómo carne, ni pescado. No tomo leche, ni queso, ni yogurt, no huevos de forma directa. En cuanto a los alimentos que llevan derivados, a veces si los tomo. No me paro siempre a mirar los ingredientes de cada cosa que como. Y nos sorprendería saber que alimentos no son veganos, por ejemplo ¡la cerveza no es vegana! Yo tomo cerveza y como alimentos que llevan derivados, aunque intento evitarlos.

Esta claro que me gustaría contribuir al 100%, pero no es nada fácil. ¿Es realmente posible? ¿Se puede no contribuir al maltrato animal?

Puedes, por ejemplo comprarte un coche que no lleve piel. Sin embargo no conozco a ninguna marca de coches que sea libre al 100% de piel. Quizá tu coche no lleve piel, pero otro coche de la misma marca si.

Otro ejemplo sería la marca Garnier. Hace poco ha sacado unas mascarillas veganas. Conozco a veganos que no la comprarían porque tiene otros productos testados en animales, y claro, comprar algo de esa marca es atentar contra los animales.

Entonces…¿comprar la mascarilla no es vegano, pero comprar el coche si lo es?

McDonald’s ha sacado una hamburguesa vegana. Los veganos que conozco, jamás se comerían esa hamburguesa, porque comer allí, atenta contra los animales. Sin embargo si compran la marca hacendado. Esta marca de Mercadona tiene muchos productos veganos, pero también vende carne. ¿Es apto comprar en Mercadona y no en McDonald’s? ¿Cuál es la diferencia?

Existe gente “extrema” por llamarlo de alguna manera, que no compra fruta en el super mercado. Una vez leí que lo que le ponen a la fruta para que brille, es de origen animal. ¿Entonces no es vegano comer fruta del super?

En cuanto a los insectos también tengo dudas. Ser vegano es ser antiespecista, es decir, creer y afirmar que ningún animal es superior a otro. Entonces, ¿Qué hace un vegano cuando tiene piojos? ¿Qué debe hacer un vegano para que no le piquen insectos?

Otra duda está en los medicamentos. Los veganos no compran nada que este testado en animales, por ejemplo el champú. Pero…los medicamentos también están testados. ¿Qué se debe hacer entonces? ¿No tomar medicamentos?

Yo compro champú vegano, cremas veganas, pero tomo medicamentos.

¿Hay alguien que sea 100% vegano entonces? Esta claro que lo ideal sería no tener porque preguntarse todo esto, y poder consumir sin preocupaciones. Sería ideal que nada estuviera hecho con animales, ni con sus derivados. Pero, ¿Qué debemos hacer ante la sociedad que le pone grasa animal a la fruta?

¿Donde debemos poner el límite? Ya que queda claro que ser vegano al 100% sería vivir apartado de la sociedad, sin coche, sin ir al súper…porque hasta en los herbolarios venden carne.

Pd: me encantaría leer respuestas.

¿Ya soy pedagoga?

En septiembre hace 4 años que empecé la carrera de pedagogía, ¿Soy entonces pedagoga? La respuesta es no. Debería empezar ahora el máster, pero no lo he aprobado todo.

Los dos primeros años de carrera me fueron bastante bien. El primer curso estaba bastante motivada, ya que era el primer año de universidad y estaba muy contenta de poder estudiar la carrera que había elegido. Conseguí aprobarlo todo y pasar al segundo curso “limpia”. El primer curso tuve dificultades que no esperaba, ya que empezaron mis dolores, pero pude superarlo. Además me ayudó el hecho de tener muy buena relación con los compañeros, tenía un grupo de amigos bastante grande e iba a clase muy agusto. Las asignaturas eran más o menos fáciles. La verdad es que me pareció más fácil que bachiller.

El segundo también me fue bien, las asignaturas no fueron dificiles (a escepcion de alguna). En cuanto a salud física, iba a peor, ya que cada vez me dolía una parte del cuerpo nueva. Conseguí que me fuera bien el curso, y mi estado de ánimo me ayudó (al igual que en primero). Estaba motivada por qué me hubiera ido bien el primer curso. Estaba muy contenta de haberlo aprobado todo.

Tercero fue otra historia. Decidí cogerme una habitación en un piso compartido y así ahorrarme unas 3 horas de viaje diarias. Vivir en Valencia fue un gran cambio para mí, tanto por el lado bueno como el malo. Ya no era VIP en el tren, no madrugaba tanto, comía a una hora decente (ya que anteriormente comía a las 16h). Tenía más tiempo para mí, sin embargo me sentía sola. Tenía tiempo libre pero no tenía con quién compartirlo. Pasaba el día acostaba en mi cama pensando, lo cual no me fue demasiado bien. Mis amigas de la universidad no salían (entre semana). Me quedaba algunos fines de semana, y salía con unas amigas. Tenía con quién estar los sábados por la noche, pero el resto de finde me quedaba sola, porque ellas eran de allí y vivían con su familia.

También salía con una amiga que no es de valencia, pero esto ya es otra historia.

Al final decidí volver los fines de semana, porque me sentía muy sola, echaba de menos estar en casa, y también echaba de menos a mi perro (quién tenga perro me entenderá).

En mi ciudad paso tiempo en casa, paso tiempo fuera, pero casi siempre acompañada, y apenas estoy en mi habitación. En Valencia no salía a penas al resto de la casa, hacía vida en mi habitación (incluso para comer). Se me caía la casa encima. Demasiadas horas encerrada sola en el mismo espacio.

De las diez asignaturas que tuve, aprobé 7. Fui a julio con tres asignaturas y conseguí recuperar dos.

Pase a cuarto con una asignatura pendiente, no es mucho, pero ha sido demasiado para mi.

He tenido 6 optativas, las prácticas, el trabajo de fin de grado y la asignatura pendiente (historia, como no). Este curso ha sido muy desastroso. Uno de los principales problemas que he tenido ha sido el del sueño, por lo que he perdido muchas clases. Otro problema ha sido la ansiedad. He tenido ataques de ansiedad que me han llevado al hospital (en Valencia, y yo sola en urgencias).

Este curso la convivencia ha ido a peor. No me entendía con mis compañeros, montaban fiestas entre semana SIN AVISARME.

En cuanto a las amistades, en cuarto ha ido a peor. Esta etapa empezó a finales de tercero y ha estado mal durante la primera parte de cuarto. Ahora por suerte estoy mucho mejor en este aspecto.

Tener 7 asignaturas a la vez no es fácil, y menos con problemas de sueño, con ansiedad y sola en otra ciudad. Conseguí aprobar algunos exámenes y algunos trabajos, pero solo una asignatura entera. Decidí ir en julio a por las asignaturas que tenía probabilidades de aprobar, eso era dejarme dos.

En el segundo semestre volví a mi hogar, y que las prácticas eran cerca de mi casa. He estado muy estresada, haciendo las prácticas y haciendo trabajos pendientes para aprobar el resto de asignaturas.

Después de sudor y lágrimas, he conseguido aprobar 3 asignaturas y las prácticas. Dos asignaturas suspendidas, dos que me había dejado, y el tfg que he decidido dejarlo también.

Tres de siete es muy poco. He bajado mucho mi rendimiento. Sin embargo, he hecho todo lo que he podido teniendo en cuenta las circunstancias. Mi salud física y emocional no me han ayudado. Lo raro es haber podido aprobar algo.

Voy a pasarme un año más en Valencia (con las ganas que tenía de acabar). Tendré 3 optativas, la asignatura de tercero y el tfg. Quería cogerme las asignaturas que ya había cursado, pero solo he podido cogerme una de ellas, ya que las demás ya tenían el máximo de alumnos. Eso significa que haré dos asignaturas nuevas, espero que no se me hagan demasiado duras.

Por ahora no sé si me cogeré piso, cambio mucho de opinión. Ni estoy agusto en casa, ni estoy agusto sola todo el día.

Espero poder recargar bien las pilas este verano, y empezar con muchas ganas y motivación. Ahora sí o sí tengo que aprobarlo todo, y por fin podré respirar tranquila.

No soy pedagoga, pero lo seré.

Años de instituto

¿Cómo ha sido mi vida académica? Uff, mi rendimiento nunca ha sido el mejor.

En primaria ya se me daba mal conocimiento del medio. A estas alturas de la vida sigo teniendo una mala relación con la historia (escepto historia del arte).

Primero y segundo de ESO fueron bien, lo aprobé todo, aunque no siempre he sido de sacar buenas notas.

Pasé limpia a tercero…¿Y qué pasó? Empezó mi mala racha. Llego física y química, y el resto de asignaturas se hicieron más dificiles. Empezó una época de estudiar y suspender, algo que te baja bastante la motivación y te quita las ganas de estudiar. Durante el curso me fue bastante mal, llegue a suspender 7 asignaturas en un trimestre 😱. Me puse las pilas e hice todo lo que pude para no repetir curso. Fui a septiembre con tres asignaturas, recuperé una: pase de curso justita.

Empecé cuarto de ESO con dos asignaturas pendientes. Ya era un mal comienzo. Cada día estaba más desmotivada, ya podía estudiar y estudiar que pocas veces aprobaba. Para muchos exámenes ni estudié porque sabía que iba a suspender, veía que mi esfuerzo no valía la pena. Finalmente suspendí 3 asignaturas para septiembre, más una que tenía pendiente de tercero. No recupere nada, por lo que me tocó repetir curso.

No quería seguir en el mismo colegio, eran muy exigentes y no me motivaban nada. Parecía que solo les gustaban los alumnos que sacaban notazas (algo totalmente normal en los colegios privados y concertados). Algunos de esos colegios te invitan a irte. Me regañaban en lugar de preguntarme cómo estaba, como me sentía. No me daban consejos para mejorar mi atención, mi memoria, mi motivación…

Iba a un colegio católico concertado, y decidí repetir curso en un instituto público. Fue una muy buena decisión. Empecé a ir al instituto con amigas, hice más amistades, estaba mucho más agusto con mis compañeros de clase. Para variar, no me exigían ni la mitad. Me esforcé mucho menos, y conseguí tener mejores resultados.

No lo aprobé todo aún así. Suspendí latín, lo cual no me preocupó porque no había estudiado la materia anteriormente. Suspendí castellano, una de las asignaturas que llebava pendientes (la materia no tenía nada que ver con la primera vez que hice cuarto).

En cuarto ya debes pensar que quieres hacer en el futuro, yo no tenía ni idea de lo que quería estudiar. Había orientadora en el instituto si, pero ni le pongo cara. No nos orientó en ningún momento.

Recuerdo que el tutor nos pasó un test para saber qué era lo “recomendable” para el futuro. A mí me recomendaron que hiciera FP. En otras palabras me dijeron, que no era válida para estudiar bachillerato, ni mucho menos para ir a la universidad.

¿Qué decidí? Hacer bachillerato. En parte fue porque lo que me han inculcado en casa, es que la FP es “para los tontos”, una forma de pensar que no comparto. Desde siempre me habían dicho que tenía que ir a la universidad, nunca me habían preguntado. Para mis padres era insuficiente hacer un módulo profesional, así que no quería hacer menos de lo que se esperaba de mi.

Decidí hacer bachillerato social. En general me fue mejor que los últimos cursos. Ya tenía asignaturas que había elegido yo, por lo que estaba más motivada.

Pasé a segundo sin problemas. Me hice muchas amigas en clase. Amigas que todavía conservo. En general el curso no me fue mal, escepto en historia y castellano (las asignaturas de siempre). Me tocó ir a julio con esas dos. Conseguí recuperar historia. ¿Que pasó con castellano? En junio tuvimos un examen final, si llegábamos al 5, nos aprobaba el curso. Saqué un 4,65, me suspendió. Pensé que con dar un último empujón, llegaría al 5. Pues no, suspendí. No pude graduarme ni hacer selectividad por una asignatura.

En mi clase repetimos unas 12 personas (la mitad de los alumnos). Las 12 personas tenían castellano suspendido. ¿Es normal que en una clase, la mitad de las personas suspendan la misma asignatura a final de curso? Yo creo que no. Repetir media clase es mucho, y llama bastante la atención que TODAS esas personas coincidan con castellano suspendido.

¿Que hice? Cambiarme de instituto otra vez. Decidí ir al nocturno de otro instituto público. Todos los que repetimos, decidimos irnos a el mismo instituto. Volvimos a ir juntos a clase (fui con varias amigas, lo que hizo el curso más ameno).

Primero tenía pensado ir de oyente para poder prepararme selectividad, sin embargo la mayoría de profesores no me gustaban nada. Al final decidí ir a clase de economía y filosofía. El resto de asignaturas las estudie por mi cuenta, ¿Una locura? Si, pero conseguí aprobar todas las asignaturas en selectividad, y sacar nota de sobra para hacer la carrera que quería.

Cuando pides un deseo

No sabía lo que quería, hasta que en la noche de San Juan eran las 00:00 y tenía que pedir tres deseos. ¿Qué pedir? Lo típico es pedir más. Más amor, mejores notas, más salud, más dinero. Esa noche me di cuenta de que no quería más, quiero estabilidad. Quiero no perder lo que tengo. Quiero no perder a las personas que tengo en mi vida.

No me considero una conformista, al contrario. Pero he perdido tantas cosas, he perdido a tantas personas en mi vida, que ya no quiero perder nada, sólo quiero no quiero perder a nadie.

Lo que más me duele, obviamente, es haber perdido a personas que pensé que estarían siempre en mi vida. Estoy dolida por pensar que algunos momentos no se volverán a repetir nunca. Echo tanto de menos a tantas personas…que seueño con ellas continuamente.

Hay veces que por mucho que luches, por mucho que lo intentes, no volverán. Y si vuelven, no volverá a ser lo mismo, porque esas personas ya no existen en su esencia.

Intentaría retomar la relación con algunas personas, si supiera que volvería a ser igual, pero hay relaciones que tienen su fin. Las personas pueden cambiar tanto en tan poco tiempo…que volver solo sería darse cuenta de lo que han cambiado.

Por eso mismo, quiero centrarme en lo que tengo, y en no perderlo. No solo se trata de intentar no discutir, se trata de cuidar, se trata de avanzar al mismo ritmo, para que los cambios siempre te acompañen a tu favor.

No pido volver a atrás. Pido no tener que volver a echar de menos. Pido querer, y cuidar tanto que nadie se quiera ir de mi lado. Pido que las personas que están conmigo, nunca se vayan. No pido ser más feliz, pido no ser infeliz. Pido disfrutar de cada momento, de cada persona.

Las amistades hay que cuidarlas día a día. Pido tener amor y paciencia para no dejar de cuidar. Pido que no me descuiden. Pido no perder nada de lo que tengo, pido no perder a nadie.

Hay quienes dicen que las amistades verdaderas son aquellas que están ahí pese a la distancia. En su parte tienen razón, pero no piensan que no es lo mismo estar lejos, que estar distante. No me importa tener a alguien a miles de kilómetros, siempre y cuando esté ahí cuando lo necesite. Lo que no quiero, es tener a alguien cerca, y que sólo se acuerde de mi cuando me necesite. Demasiadas veces he tenido a alguien cerca y me ha descuidado, y no ha estado a mi lado cuando le he necesitado. Eso no es amistad a distancia, eso es amistad a conveniencia.

No pido pasar 24h con alguien, no pido ser “poal i corda”, pido saber en qué hombro apoyarme. Quiero saber a quién tengo que hablarle cuando tengo una buena noticia.

A veces, la mejor de las suertes, es saber en qué hombro apoyarse y saber que siempre vas a recibir un abrazo.

No pierdas el tiempo pensando en quien no piensa en ti. Pasa el tiempo cuidando a quien te acompaña de la mano.

Cicatrices

Hace unas semanas escribí un post que al final no subí. Tenía pensado desde hacía tiempo que quería hablar de alguien de mi pasado, pero me costó escribirlo. No porque me duela, al contrario.

En el momento en el que lo viví, lo sentí, me dolió. Pero, hay veces, que sentimos que algo es importante, simplemente porque no sabemos lo que es sentir de verdad.

Necesito haber escrito todo el pasado para empezar a sentir mi presente.

Hay días que escribo triste, otros días escribo enfadada. Hoy escribo en paz. Todo el mundo tiene días buenos y días malos. Supongo que hoy es uno de mis días buenos.

Hace unas semanas escribí porque tenía demasiado ruido en mi cabeza, y necesitaba escribir para silenciar lo que estaba pensando. Escribí un fin de semana duro, en el que no me sentía nada bien. Pero ahora mismo pienso que fue un fin de semana necesario, porque me permitió pensar cosas que necesitaba saber. Tenía sentimientos enterrados, que necesitaba sacar a la luz y darme cuenta de que es lo que me importa, y que es lo que no me importa.

/Voy a escribir sobre un chico de mi pasado. Alguien que ya hace tiempo que no ocupa lugar en mi vida ni en mi cabeza.

¿Porqué voy a hablar de él entonces? Porque cada pequeña cosa que nos pasa en la vida, la arrastramos y puede ser crucial en nuestra forma de ser/pensar/sentir.

Cuando alguien ha sido importante (aunque ya no lo sea), nos ha marcado. Y gracias a esas personas somos quienes somos ahora.

“Somos el resultado de nuestro pasado”

Tardé años en poder tener una cita con otro chico…/

El fin de semana que escribí esto, que me di cuenta de que estaba perdiendo el tiempo al hablar de alguien que no me importa ni me ha dejado cicatriz.

Resumiendo: conocí a un chico, me gustó, le gusté y al final pasó de mi. Así de simple. Algo que nos ha pasado a todo el mundo.

Recuerdo que alguien me dijo “cuando sientas algo fuerte de verdad, te darás cuenta de lo insignificante que es esto”. Esa persona no sabe la razón que tenía.

Ahora me doy cuenta, de que no todo lo que esperamos nos traumatiza. A veces nos llevamos un desengaño como este, y al final, con el tiempo…deja de importarnos. Dejamos de sentir pena por nosotros mismos, ya no nos da pena ni rabia recordar.

Ojalá siempre fuera tan fácil pasar página.

Sin embargo, hay momentos en nuestra vida, que aunque no nos esperemos para nada acaban traumatizandonos de una forma drástica. No hablo de trauma por decir una palabra. Digo trauma porque hay momentos de mi vida que me aterrorizan de tal manera, que llevo un año con pesadillas cada noche.

Hoy me doy cuenta, de que hay he pensado muchas veces que “se iba a acabar el mundo”, sin embargo ni nos hace un rasguño. Otras veces, pensamos que estamos pasando por algo normal, y cuando dejamos la niñez y somos adultos, nos damos cuenta de que nos ha marcado para siempre de una forma prácticamente irreversible.

Digo prácticamente, porque todavía tengo la esperanza de poder dormir tranquila por las noches, sin que nada me atemorice.

Lo que no quieres escuchar

Tenía varios post pensados para subir proximamente, pero la verdad es que hay algo que necesito soltar.

Cuando nuestro subconsciente quiere comunicarse con nuestro consciente, lo hace de diversas formas…a veces a través de sueños.

La verdad es que los sueños son el modo en el que mejor me conozco a mi misma. No sé si estará relacionado con el insomnio que padezco…pero tengo varios sueños cada noche (aunque duerma muy poco), y siempre es sobre cosas muy significativas para mí.

La mitad de los sueños son pesadillas, los cuales reflejan varios traumas que tengo.

Otra gran parte de mis sueños…son con personas de mi pasado. Llevo tiempo soñando constantemente con viejas amistades. Esas personas ya no forman parte de mi vida (no por decisión mía) y la situación actual me supera.

Tengo amigas, pero aún así no puedo dejar de pensar en amigas que no forman parte de mi presente.

Mientras escribo, se me derraman algunas lágrimas, porque no puedo evitar recordar todos los momentos que hemos compartido.

El caso del que quiero hablar hoy, es de una amiga de la que ya he hablado un poco.

Nos conocimos con 16 años y enseguida pasó a ser una persona imprescindible para mi.

Durante años fue mi mejor amiga, mi mayor apoyo. Para mí, hablar con ella era como pensar en voz alta.

Cuando pasas de la adolescencia a la vida adulta, cambia mucho la vida, sobretodo cambia la relación que tenemos con los demás.

Ella tuvo la gran suerte de conocer al amor de su vida, por lo cual me alegro muchísimo. Empezar con él, hizo que tuviera menos tiempo para el resto de personas, por lo que nos distanciamos bastante. Estuvimos una época en la que apenas nos hablábamos, aunque íbamos con el mismo grupo de amigas.

Un tiempo después, intentamos retomar la amistad de la mejor forma que pudimos, ya que nos dimos cuenta de que no supimos llevar la situación.

Lo de dejar de hablarnos no fue, por desgracia, sólo una vez.

Cuando volvimos a ser amigas, la relación era muy diferente y unos años después volvió a pasar lo mismo.

Yo la necesitaba de la misma manera que antes, y ella no estaba a mi lado de la misma manera. Me sentía algo abandonada ya que no tenía gran apoyo de ella cuando lo necesitaba. Incluso una vez lo estaba pasando mal, le pedí un abrazo y me dijo que no porque no le gustan.

Supongo que la relación fue a peor ya que no nos pusimos a hablar como adultas, y en su lugar, iban acumulándose los pensamientos negativos hacia la otra persona.

Yo me lo tragaba todo para evitar discutir, lo que no fue una buena elección.

Un día ella tuvo una idea, dijo que nos dijeramos entre todas, lo que pensábamos de las demás. Fue una mala idea, obviamente. Hay que ser sincera, pero de otra manera. Yo le dije todo lo que pensaba y sentía, y al parecer no se lo esperaba y le sentó fatal, así que tuvimos una discusión terrible y otra vez dejamos de hablarnos.

Hace año y medio aproximadamente, teníamos un cumpleaños en común, y yo decidí hablarle y decirle de quedar. Necesitaba hablar con ella en persona, asolas y tranquilamente. A ella le pareció bien. Quedamos y, por una vez, hablamos como adultas, y pudimos resolver la situación.

Pensaba que ya no iba a pasar por lo mismo, que ya estaríamos unidas.

Seguimos sin tener una relación tan estrecha como los primeros años, pero eso ya es algo imposible. Han cambiado demasiado nuestras vidas y, por lo menos yo, ya he llorado lo suficiente.

Pienso lo que ha pasado desde entonces y la conclusión es…ojalá los cumpleaños unieran más, y separaran menos.

Y es por un cumpleaños también, por lo que ya no está en mi vida. Esta vez fue su cumpleaños.

Ya os conté en otros post, la relación de amistad en la que salí tan dañada.

A esa chica la conocí gracias a la chica de la que os hablo. Ella nos presentó.

Esa chica y yo, dejamos de hablarnos estando dentro del mismo grupo de amigas. Yo les he contado todo lo que me ha hecho. No para que se pusieran de mi parte, sino para que pudieran comprenderme. En su lugar, ella (y otra) me han abandonado por ella.

La amiga de la que os hablo hoy, cumplía años a principio de año. Me habló para hablarme sobre su cumpleaños. Me dijo: tal día celebro mi cumpleaños, pero entiendo que no quieras venir, así que lo celebramos tu y yo otro día.

Me quedé bastante parada y me sentó muy mal. Parecía que me lo decia por quedar bien, pero sentí como si en verdad no quisiera que fuera.

Yo le dije que por mí no habría ningún problema, que si había algún problema sería por la otra.

(Esto es porque yo cuando la veo paso de ella, y ella se acerca a mí para decirme cosas feas para hacerme sentir mal).

Mi amiga no lo comprendió, así que decidió que yo no fuera al cumpleaños (para que no hubiera ninguna discusión, cosa que aún no entiendo cuando la que se mete conmigo es la otra), y dejó de hablarme.

A mí, obviamente, no me parece bien dejarme de hablar con una amiga por una discusión de wpp, se malinterpretan muchas cosas y no sabes con qué tono e intención quiere hablarte la otra persona.

Yo estaba muy cabreada y me seguía pareciendo mal que pensara que era yo la que le iba a causar algún problema. Sin embargo decidí hablar con ella en persona, para poder hablar relajadamente y como dos adultas.

Ella no me contestó, y sigo sin saber nada de ella.

¿Vale la pena dejar de hablarse con alguien por una discusión a través de internet? Yo creo que no. Las redes sociales se cargan las relaciones sociales.

Me parece absurda la situación.

La verdad es que la echo de menos, y mucho. Sino no soñaría con ella. Esto no significa que quiera volver a lo mismo. Ya estoy harta de este tipo de discusiones. Estoy harta de pasarme media vida sin hablarme con nadie.

Echo de menos la amistad de los primeros años, algo que se que nunca volverá.

Me duele mucho saber que tuvo la opción de hablar conmigo en persona, y prefirió eliminarme de su vida.

Ya he llorado demasiado.

No pretendo que venga a hablarme. Lo único que quiero es soltar para avanzar, escribir para olvidar.

Rigth now

Hace un mes aproximadamente que no escribo. Durante este tiempo he pensado mucho sobre qué escribir. He tenido una dualidad: seguir con mi pasado, o hacer un pequeño paréntesis y hablar sobre mi estado actual.

Evidentemente quiero hablar de todo, pero no voy a contarlo todo en un mismo post.

Se que si escribiera más a menudo, ya habría contado muchas cosas que quiero contar.

Nunca encuentro el momento para ponerme a escribir. Así que hoy aprovechó un viaje de tren. Aprovecho para leerme un libro de autoayuda que se llama “Ser feliz en Alaska”, el cual me lo han prestado en AVAFI.

Aprovecho también para contar un poco que es lo que ha pasado últimamente en mi vida.

Estoy de camino a Valencia ya que tengo que recoger el contrato de mis prácticas. Empecé con las prácticas en un colegio a finales de enero, y aún no tengo el contrato.

Parece ser que a mi tutor se le ha traspapelado, y un mes después de pedirlo otra vez, ya lo tienen preparado para que lo recoja.

Podrían enviármelo, ya que vivo a una hora en tren de Valencia.

Inoportunamente, puedo permitirme pasar la mañana yendo y volviendo…ya que mi tutora del colegio está de baja.

Tengo que hacer 400 horas de prácticas en el colegio, es la segunda vez que mi tutora está de baja.

Ya estuve dos semanas sin ir al colegio, porque estaba de baja…ahora otra vez.

Espero que no se alargue mucho, ya que entonces no llegaría a las 400 horas y no me podrían aprobar.

Casualmente hoy es la fiesta de “Paellas universitarias” en la UV. Es por esto que el tren está llena de gente jovencilla, con una camiseta hecha por su clase, con el botellón y con muchas ganas de fiesta.

Sinceramente me veo un poco vieja a su lado. Sólo tengo 23 años, pero…me veo algo lejos.

Hace apenas un año, yo era una de las estudiantes que iban a Paellas. Tuve una época de mucha fiesta, salía cada fin de semana. Incluso salía viernes y sábado.

La verdad es que muy pocas veces me apetece salir. Y las pocas veces que salgo, soy la primera en volverme a casa.

¿Estaré madurando? ¿Me he aburrido de tanta fiesta porque he salido mucho? No lo sé, pero ahora mismo me apetece más ponerme a leer el libro, recoger el contrato e ir sola a comer.

Siempre me había dado un poco de miedo ir sola a muchos sitios. Estando rodeada de gente, ya me sentía sola (desde pequeña). Y suponía que me sentiría más sola, haciendo planes sola. Supongo que pensaría “si estoy sola, es porque no tengo con quien ir”, pero no es así. He alcanzado un punto de mi vida, en el que me he dado cuenta de que la mejor compañía, es la mía.

Tengo con quien hacer planes, pero no me apetece estar todos los días con amigas, como cuando era adolescente. Simplemente me apetece disfrutar de mi propia compañía.

Pienso en esto, y sonrio. Me alegra saber que no necesito a nadie a mi lado para sentirme segura. Me siento segura sola. Me gusta ir a comer sola y disfrutar del presente. No hay comidas que más disfruto, que cuando estoy sola.

Parece que algo he aprendido de la terapia “Mindfunless”, quizá esté cerca de vencer la ansiedad.

Hace un par de semanas, fui a Valencia a un concierto. Se suponía que era a las 11 de la noche y entendimos que sería corto, ya que el cantante tiene pocas canciones. Mi amiga al principio nos propuso ir al concierto y luego quedarnos de fiesta, para volver con el primer tren de la mañana. Yo le dije que me gustaría ir al concierto, pero que no podía quedarme de fiesta ya que mi salud no me lo permite. No puedo estar tanto tiempo de pie, ni mucho menos bailando (algo que me jode porque me gusta). Mi amiga accedió y compramos las entradas. Sería ir al concierto y volver pronto a casa.

El concierto era a las 23h en una discoteca. Abrieron la discoteca a las 00:30. Estuvimos hora y media esperando a que abrieran. Al pagar, no tenían ni cambio. La organización de la discoteca tuvo muuucho que desear, fue pésimo. Había mucha gente pidiendo la hoja de reclamaciones y se hacían los tontos.

Tras dos horas, entramos. El concierto obviamente no empezó a la hora que tocaba, pero tampoco a la hora en la que la gente entró. Empezó a las 3:30 de la mañana. Yo en ese momento ya estaba sentada en unas escaleras porque me dolía tanto la espalda que no me podía mover.

El concierto duró media hora (si llega). Pensaba que por fin me iría a casa, estaba reventada y muy dolorida. Mi amiga, y dos chicas que venían con nosotras…decidieron quedarse un poco más en la discoteca. Yo no podía seguir allí, o me iba a dar algo de lo mal que me encontraba. Les pedí las llaves del coche y me fui allí a esperarlas. No tardaron mucho en venir, menos mal.

La verdad es que es bastante frustrante no poder hacer las cosas, que la gente de mi edad puede hacer. Es complicado no poder hacer las cosas que me apetecen, ir siempre con un pastillero repleto…y ni aún así poder aguantar. No solo es duro el cansancio, el insoportable dolor, no poder hacer cosas acorde con mi edad…también es dura la incomprensión de la gente. Nadie entiende que a mi edad este así. Me siento como si mi cuerpo fuera mucho mayor de lo que soy en realidad. Nadie ve lo que sufro, lo que sufrimos las personas con esta maldita enfermedad, aparentemente estamos bien. La procesión va por dentro. No es una enfermedad que mate, pero es una enfermedad que se apodera de tu vida.

Escribiré pronto, aprovecharé que no tengo que ir al colegio!

(Des)amor parte 2

Últimamente escribo poco (o eso me lo parece a mi). Es por dos motivos: estoy delicada de salud (por llamarlo de alguna manera), y estoy removiendo un pasado oscuro.

Hablar de una época en lo que lo pasé tan mal…me duele, pero creo que escribir todo lo que sentí y siento, es una manera de 1°superar, 2° poder entender mi presente (el presente es el resultado de nuestro pasado).

Aunque hables de alguien por quien lo has pasado mal, y aunque ya no lo pases mal en el presente…es duro recordarlo, porque se me revuelve el estómago al recordarlo. (No me explico bien pero yo me entiendo).

¿Tenéis curiosidad de qué pasó después? Estuve meses esperando una explicación, sólo necesitaba que tuviera “cojones” de decirme que habían vuelto. Yo ya era consciente de que habían vuelto, pero necesitaba que diera la cara.

No sé porque tengo la gran manía de fijarme en chicos, que aparentemente son buenas personas. Me fijo en el típico chico bueno…¿Para qué? Para darme cuenta de que son buenos chicos con todas menos conmigo. Serán buenos, pero son cobardes. No quiero a cobardes en mi vida.

Estuve unos meses cotilleandole las redes sociales, y solo me hacía más daño porque veía que habían vuelto, y era feliz sin tenerme en su vida.

Yo entiendo que una persona se de cuenta de que quiere volver con su ex, lo que no entiendo es cómo pudo eliminarme de su vida de la noche a la mañana, sin ni siquiera despedirse. Necesité un adiós, un “lo siento”. Estuve meses esperando un mensaje que no llegó. Quizá penséis que no hacía falta…pero como el mismo dijo “eres una de las personas más importantes de mi vida”. Me da igual si era importante como amiga o como algo mas, pero si era tan importante merecía un adiós.

Al final me toco pasar página, sin a penas ayuda de nadie. Yo sola, obligándome a no pensar en él, obligándome a hacer otras cosas que ocuparan mi mente.

A veces pienso que lo que pasó, fue una perdida de tiempo que solo me hizo pasarlo mal. Pasaba noches y noches llorando por alguien que no estaba pensando en mí…y obviamente ni se merecía que pensara en él! También pienso que él, marcó un antes y un después en mi vida. Ahora mismo no sería quién soy (ya sea para bien o para mal). Me rompió el corazón en millones de pedazos, pero al menos aprendí (y mucho).

Intentaba fijarme en otros chicos, pero me era imposible. Después de él, nadie cumplía mis expectativas, nadie me hacía sentir ni un cuarto de lo que me hizo sentir él.

Veía como todas mis amigas conocían a alguien, se enamoraban mutuamente…y acababan juntos. Varias de ellas siguen con esos mismos chicos (5 o 6 años después). Sin embargo yo era totalmente incapaz de pasar página.

Sabía perfectamente que no se lo merecía…pero ¿Que debía hacer? ¿Ponerme a salir con alguien que no me hacía sentir magia, simplemente para llenar un vacío que era irremplazable? Ese no es mi estilo.

Hay personas, demasiadas diría yo, que van “empalmando” parejas, porque no saben vivir con la soledad, porque necesitan cariño…yo simplemente no puedo.

¿Qué pasó con él?

Estuve más de un año esperándole…y cuando llevaba dos años sin hablarme con él, me habló.

Adivinad que me dijo.

Ese día flipé como no había flipado nunca. Sentí muchas emociones contradictorias. Me alegré, me enfadé, me daban ganas de pegarle, de darle un abrazo, de ni contestarle.

No pensé que dos años después, me dijera que había elegido mal. Me dijo que lo que le unía a ella, era cariño, costumbre…

Al parecer, cuando dejé de corillearle, rompieron. Cómo no le cotilleaba, pensaba que seguían juntos.

Me suplicó una última oportunidad, me suplicó empezar de 0. Me dijo que iba a hacer todo lo posible por sanar todo el daño que me había hecho.

A día de hoy, sigo sin entenderlo. ¿Realmente se dio cuenta de que me quería a mi, y la dejó por mi? ¿O lo dejó con ella y al no saber estar sólo… recurrió a mi?

Es una respuesta que sigue sin ser resuleta.

Tuve miedo de responder y arrepentirme, pero no fue así. Le dije que ya era demasiado tarde. Que ya no sentía nada por él. Me había costado muchísimo pasar página, y me negaba a pasar por lo mismo otra vez.

Estuvo un tiempo que me hablaba de vez en cuando. Una vez me dijo “¿te importa si hablamos de vez en cuando?” Ni le respondí.

Desde entonces estuvo un tiempo hablándome para felicitarme el cumpleaños, la Navidad, o el año nuevo.

¿Qué es de nosotros ahora?

Nada, absolutamente nada. Vivimos en una pequeña ciudad y a penas le he visto un par de veces desde entonces. Soy totalmente incapaz de saludarle, ni siquiera puedo mirarle a la cara.

Ya no siento nada por él, por lo menos nada bonito o romántico. Pero se me revuelve el estómago cada vez que pienso en esos años en los que lo pasé tan mal.

Alguna vez me he planteado hablarle, y quedar como colegas (tengo muy claro que no quiero nada con él). No sé si sería remover demasiada mierda del pasado.

Desde entonces he tenido problemas con el resto de los chicos, me dejó bastante traumatizada y tengo miedo de no poder estar nunca con nadie.

(Des)amor parte 1

¿Porque el post de hoy se llama así? Básicamente porque nunca he tenido/sentido amor recíproco (amor romántico, de pareja).

Nunca he tenido pareja, a mis 23 años ¿Raro? Si, lo sé.

Voy a contaros las historias de los chicos que más me han marcado.

1. Cuando tenía 16 años, me enteré de que en una peña daban en adopción a un perro, ya que no pasaban mucho tiempo con el y les daba pena. Quisieron darle un nuevo hogar en el que poder ser amado.

Enseguida fui a la peña para conocer al perro, y para que me conocieran a mi. Conocí a bastante gente ese día, y me dijeron que yo era una buena candidata para la adopción, y que les parecía bien que se viniera conmigo a casa.

¿Qué tiene esto que ver con el (des)amor? Ese día conocí a un chico, no me fijé en el. Ese chico tenía novia. Pero empezamos a ser amigos en Tuenti.

Un año más tarde, me reencontré con el en un cumpleaños de un amigo te teníamos en común. Ese día me empezó a gustar. Al día siguiente vi que me había hablado por mensaje privado de Tuenti. La verdad es que me pareció bastante raro. Vi que hacía tiempo que no subía nada con su novia. Entre eso, y la manera que tenía de hablarme (tiracañas sutil), pensé que lo habían dejado.

Hablábamos unas 12-14 horas diarias (sin exagerar). Era la primera persona con la que hablaba cada día, y cada noche me quedaba dormida con el móvil, mientras hablaba con el.

Me di cuenta de que se estaba convirtiendo en mi mejor amigo, al mismo tiempo que me estaba enamorado de él.

Cuando ya llebavamos un tiempo hablando, me habló sobre su novia. ¡Vaya, aún tenía novia y no lo sabía! No deje de hablar con el ya que era mi mejor amigo y mi mayor apoyo. Le di prioridad a el antes que a mi, empecé a actuar como una amiga simplemente.

El continuamente me hablaba de lo mal que estaba con ella, y al mismo tiempo percibía que yo le gustaba. Podría haber echado mierda para que cortaran, pero no lo hice. Actúe como una amiga y le daba consejos para que lo pudiera arreglar con ella.

Empezamos a hablar en enero. Durante meses, teníamos esa relación extraña, como si tuviéramos una relación a distancia, pero él con novia. Algo extraño.

Él me decía continuamente de quedar, yo le decía que si (en plan amigos) y cada vez que quedábamos, me ponía una excusa. Así 8 largos meses. No debería haber aguantado tanto, lo sé.

Un día en verano, me dijo que al día siguiente se iba a un parque acuático. Casualmente (casualmente de verdad) yo también iba el mismo día al mismo sitio, y se lo dije. Sería la primera vez que nos veríamos desde enero. Al día siguiente me dijo que no podía ir, porque su entrada se la quedaba otra persona. Iba a ir con una pareja, y obviamente les vi. Adivinad cuántos eran. Sólo la pareja. No le dió su entrada a nadie, simplemente no fue porque yo también iba. No soy gilipollas aunque a veces lo haga parecer.

Yo hice como si le creyera, pero nada de nada. Estaba en una situación muy complicada, no sabía qué hacer.

Hasta mayo o junio, lo mantuve en secreto. No le conté a ninguna amiga que estaba hablando con él.

En agosto, me dijo de quedar el día que celebraba mi cumpleaños. Obviamente pensé que una vez más, me estaba haciendo ilusiones para luego dejarme tirada.

Asombrantemente no fue así, quedamos para ver una película en su casa. Obviamente ni nos dimos un beso, el tenía novia. No lo hablamos, pero estaba claro que no lo querríamos ninguno de los dos.

Fue una situación muy extraña, incómoda y bonita al mismo tiempo. Tenía muchas ganas de verle y estar con el, pero no me gustó la manera de hacer las cosas. Estábamos tumbados en su cama, de madrugada, mirando una película en el pc. Justo en la pared de enfrente había una foto colgada, bastante grande, de el y su novia besándose. No entendía porque quería estar así conmigo si tenía novia.

Una o dos semanas más tarde, me lo crucé en fiestas de la ciudad. Me dijo de irnos mi amiga y yo con el y sus amigos. Estuvimos juntos de fiesta como amigos y nada más.

Al día siguiente la dejó.

Tuve muchos pensamientos mezclados, no entendía lo que estaba pasando ni lo que iba a pasar. El no me aclaraba nada.

Un día me decía que quería intentarlo conmigo, y otro día me decía que queria volver con ella. No paraba de marearme, hacerme ilusiones y daño.

Me decía de quedar y luego me ponía escusas, como siempre.

Así estuvimos unos meses, mareandome (su gran especialidad). Un día quería intentarlo conmigo, otro día me decía que quería volver con ella.

En enero, un año después desde que empezara esta época de mi vida, una amiga me contó que los había visto juntos.

Yo esperé a que el me dijera “he vuelto con ella” o algo así. Pero no. Prefirió dejar de hablarme de la noche a la mañana, sin decirme nada. Y esperó a que yo adivinara que habían vuelto.

¿Siguen juntos? ¿Me dió más tarde alguna explicación? Lo contaré en otro post, es una historia larga.